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Dulces y niños pequeños

Dulces y niños pequeños

Los dulces y los niños pequeños van de la mano, pero, como padre, debes establecer ciertos límites para evitar tener hábitos poco saludables. Sin embargo, no puede hacer de los dulces la fruta parada que su hijo siempre apreciará.
Descubra en las siguientes filas cómo establecer límites, qué trucos usar y cuál es la cantidad óptima de dulces que su hijo puede comer.

¿Qué cantidad de dulces por día se considera saludable para un niño?

Puede dejar que su hijo coma una porción del día algo dulce, preferiblemente como parte del postre en el almuerzo.
Para un niño pequeño (5-10 años) una porción razonable de postre se puede traducir en un chocolate pequeño, dos galletas de chocolate o un helado pequeño.

Puedes ofrecerlos con unas rodajas de fruta fresca. Si pide más, sé firme y dile que lo recibirá mañana.
El postre también debe proporcionar nutrientes saludables para que incorpore frutas o uno o más de los siguientes ingredientes: huevos, leche, yogurt, harina.
No haga del desierto una recompensa o un castigo dependiendo de lo que haga su hijo, porque se convertirá en algo valioso a los ojos del pequeño. Es mejor tener un enfoque neutral pero firme.
Si su hijo ha comido muy poco al principio, dele una porción más pequeña de dulces y dele más fruta. Si ha comido todo del plato, incluidas las verduras, puede ofrecerle algo más dulce, pero no exagerado.

Los dulces ayudan a crecer

Los niños no serían niños si no pidieran dulces todo el tiempo, pero según investigadores estadounidenses, esta necesidad de dulces es biológica. Según ellos, parece que a los pequeños les gustan mucho los dulces porque representan un factor de crecimiento, a través del contenido de calorías, y una fuente de energía, a través del contenido de carbohidratos.
Esto no significa que tengamos que darles a los niños cuántos dulces quieren, pero tampoco los privamos ni les ofrecemos como recompensa (en este caso, se crea un mecanismo de condicionamiento psicológico, mediante el cual lo emocional se vincula con el aspecto alimentario). ¡Recuerde, todo lo que se consume con moderación está bien!
Sin embargo, si la necesidad de dulces de su hijo es demasiado alta, ofrézcales alimentos dulces que no contengan azúcar (frutas, cereales o alimentos endulzados con miel natural).

¿Qué alternativas saludables tenemos a los dulces?

• Frutas frescas o secas: albaricoques, manzanas, peras (tenga cuidado, las frutas secas se deben comer solo después de las comidas porque de lo contrario pueden causar problemas con los dientes).
• Yogur sin azúcar mezclado con fruta o mermelada casera.
• Mezclas hechas con licuadora con jugo de fruta fresca, leche o yogurt y frutas.
• Tostadas con canela: engrase una rebanada de pan tostado con una fina capa de mantequilla o margarina, espolvoree un poco de canela y agregue una pizca de azúcar morena.
• Pan de arroz expandido, engrasado con queso dulce y un poco de mermelada.
• Un tazón tibio de cereal de leche con azúcar moreno o jarabe de arce encima.